Isabella está en la escuela de idiomas. El aula es luminosa y grande. La profesora se llama la señora García. Es muy simpática.
La señora García pregunta: "¡Buenos días! ¿Cómo se llama?"
"Me llamo Isabella."
"¿De dónde es, Isabella?"
"Soy de Italia."
"¡Qué bien! ¿Qué idiomas habla?"
"Hablo italiano e inglés. Ahora aprendo español."
"¡Muy bien! ¿A qué se dedica?"
"Soy diseñadora."
"¡Maravilloso! ¡Bienvenida a la clase!"
Isabella se sienta. Está un poco nerviosa. Pero la señora García es amable. Isabella quiere aprender bien el español. Lo necesita para sus estudios.